Si ya es otoño, y ves cercano el invierno. Sabes que en poco las calles volverán a vestir de gris, ¿donde se fue el color? allá donde yace la primavera, donde descansan nuestros recuerdos, donde la memoria es justa y se acuerda de lo bueno, en donde quiero vivir yo.
Dicen que un "para siempre" no es suficientemente largo, que la vida necesita de por lo menos dos, es tan bonita que cuando te das cuenta casi es la hora de decir adios.
Todo queda intacto con el paso del tiempo, inerte a la fragilidad de la memoria, las calles mudas y vacías cuentan como se vivió, momentos en blanco y negro enmarcados y colgados en la pared de tu habitación.
El viaje hace poco que ha empezado, pero ya queda lejos la estación, sabes que el camino es duro y largo por lo menos esa es la sensación. Llegará el momento de rendir cuentas, si es que existe el supuesto Dios, un alto más en el camino, ese en el que un día creí yo.