miércoles, 13 de abril de 2011

Pequeña sonrisa de Amélie

Solía tener característica expresión, una sonrisa envidiable que llenaba, allá por donde fuera, cualquier habitación.
Sonado carácter con buen corazón, una de cal y otra de arena, según se terciaba la situación.
Siempre supe que no sería una más entre otras tantas, pues no sé por qué me olía que era especial, su enorme espíritu no me podía engañar.
No es por ello que defectos no contara, solo que puestos en la balanza poco o nada importaban, las buenas personas suelen dejar buenas sensaciones impregnadas.
Hace tiempo que sus días no brillaban a sol pleno, que no dejaba mostrar su esplendor entero.

¿Dónde has estado? me tenías preocupado... espero que no vuelvas a perderte, me gustaría verte siempre por aquí, me alegro de volver a verte pequeña sonrisa de Amélie :)

martes, 5 de abril de 2011

Piezas de reloj


Si bien es conocida la importancia del relojero, no por ello se inmiscuye que dicho arte es duro y severo, pues de sus manos pende que el tiempo fluya exacto y sincero.

Difícil se tercia dicho trabajo de precisión, contar con cientos de piezas, todas ellas diferentes pero destinadas a encajar para que la maquina dicte el paso del tiempo.

Aun así y creyendo que no todas tienen la misma importancia, el relojero sabe que todas y cada una de las piezas son indispensables para dicha tarea, pues aunque solo faltase una de ellas el reloj no podría marcar el paso del tiempo, de una vida entera.

Darle cuerda solo depende de ti, el resto viene solo, las agujas se mueven, las horas pasan, los minutos se alejan, los segundos vuelan... la gente importante, siempre se queda.