Miras la mesa, está repleta de fichas... cuan apetecible e inimaginable es el premio. Miras tus cartas... tienes poker de ases... es imposible perder.
Doblas la apuesta, el premio está cerca, te cuesta aguantar esa risa de vencedor. Es el momento de quitarse las caretas, dar la cara... enseñar las cartas.
Toda una mano pensando que eras ganador... pero te encuentras con una escalera de color que frena en seco tu euforia y te devuelve a la puta realidad.
Quien juega con fuego se quema y si quien tienes en frente es la vida... ten seguro que será quien tenga la última palabra, el as en la manga.

por eso nunca es bueno poner todas las cartas encima de la mesa.....
ResponderEliminarNunca te quedes sin arriesgar lo más mínimo por miedo a perder :)
ResponderEliminarY nunca te pares a pensar en las consecuencias, porque sino nunca lanzarás la baza ganadora.
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